martes, 11 de junio de 2013

La sala se quedó pequeña para acoger a los vecinos afectados


1/06/2013
Pese a ser la sala de vistas más grande de los juzgados de la plaza del Pilar, el recinto se quedó pequeña ayer para albergar a los representantes de bastantes de las cien familias afectadas. No en vano, llevan desde que se construyó, en el 2002, sufriendo las grietas y afecciones causadas por la dolina, y la actuación llevada a cabo en el 2008, para asentar los cimientos, no fue efectiva. En el juicio, que se prolongará cinco sesiones más hasta el viernes, 21 --lunes, miércoles y viernes--, intervinieron representantes de los vecinos (los letrados Santiago Palazón, Sagrario Valero, Luis Murillo y María Pueo) y del consistorio (Francisco Rivas), la aseguradora del mismo (Virginia Laguna), los arquitectos (Carlos Lapeña) y el promotor, representado por Jesús García Huici.

Los peritos discrepan sobre la vida útil del edificio de Las Estrellas

F. M. H. 11/06/2013 
 

El de los vecinos le da cuatro años de habitabilidad, el municipal, casi 50

Los dos peritos arquitectos que ayer declararon en el juicio por la demanda de los vecinos del bloque de Las Estrellas de Valdefierro, afectado por la célebre dolina, mostraron claras discrepancias en torno a la fecha límite para que el edificio, particularmente la escalera 5, sea inhabitable por la inclinación de la estructura. El primero, contratado por los vecinos, aseguró que existe "riesgo catastrófico" en el inmueble, y que convendría desalojarlo "antes del 2017", cuando la "distorsión angular" por el movimiento que aún experimenta provocará "que las puertas se abran o cierren solas o que los objetos rueden por el suelo"; el perito municipal, por su parte, retrasó esta fecha límite de habitabilidad a "dentro de 47 años", siempre que no se demuela la escalera, como pretende el ayuntamiento. El colapso tardaría aún cien años, incluso sin esta demolición, aseguró.
Ambos peritos depusieron ayer ante la jueza del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de la ciudad y los letrados de los vecinos, algunos de los cuales piden indemnizaciones de hasta 200.000 euros por la combinación del valor de los pisos y los daños morales; frente a ellos, los representantes del consistorio y su aseguradora (como expedidores de la licencia de obra), el promotor y la constructora, entre los cuales deberá repartir la magistrada, si la encuentra, la responsabilidad del error en la edificación.
ZONA CONOCIDA
La existencia de la dolina fue, lógicamente, admitida por los arquitectos y el geólogo que ratificaron sus informes ayer. Como señalaron, estaba señalada ya en la cartografía aérea de la Confederación Hidrográfica del Ebro de principios de siglo, y sus efectos se hicieron patentes con el hundimiento de parte de las instalaciones de lo que luego sería la Hispano Carrocera, a finales de los años 60.
Pero el quid de la cuestión es si esos efectos era previsible que se extendieran a la zona donde se construyó el edificio de la avenida Las Estrellas. La zona fue dividida en parcelas, y la número 2, la afectada directamente por la dolina, se dejó como zona verde. Una decisión "poco afortunada" para el perito de los vecinos, ya que el riego y el pozo para sacar agua del freático pudo contribuir a desestabilizar más la dolina, "como baja el hielo de un granizado al sorber el líquido de abajo", según ilustró una letrada. Pero según coincidieron los peritos, este factor podría ser desdeñable.
La parcela 3, en la que se ubica el edificio, no tenía documento geotécnico alguno --al menos que conste--, que alertara sobre el riesgo de ser zona de subsidencia, es decir, la corona que rodea a una dolina y que también puede hundirse. Pero, sostienen los vecinos, había varios indicios.
Por ejemplo, que el Plan General de Ordenación Urbana que la califica como tal, aunque aprobado definitivamente en el 2001, ya contaba con la documentación en 1999, antes de que se construyese el edificio. O que un cercano centro comercial, construido antes que el bloque de viviendas, sí construyese unos pilotes de cincuenta metros para asentarse en suelo firme.
Según un informe del consistorio del 2007, encargado a un geólogo que declaró ayer, "la simple observación de la zona y la consulta --de otras obras-- habría hecho preceptiva la realización de estudios". Además, "la cimentación, aún estando dimensionada, entendemos que no fue la adecuada", concluyó el experto. Para el arquitecto municipal, "era muy difícil" prever que la dolina llegase tan lejos.

Marisol Mateo: "Lo mejor sería demoler todo el edificio afectado por la dolina"

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/marisol-mateo-lo-mejor-seria-demoler-todo-edificio-afectado-por-dolina-_860630.html


M. E. C. 10/06/2013
--El problema con la dolina de Las Estrellas está ahora más vigente que nunca con la intención del consistorio de demoler solo una escalera del edificio afectado. ¿Cómo valoran esta decisión?
--Hemos luchado por una resolución del tema de la dolina desde el principio, pero los vecinos lo han querido hacer de forma particular. Ellos desearían que se demoliese todo el bloque y fueran recolocados. A algunos les cuesta marcharse porque son del barrio, pero si les dan un sitio que merezca la pena, apostarían por esta solución.
--El asunto está judicializado y se espera la sentencia en breve. ¿De quién considera que es la responsabilidad?
--El problema es que el constructor en su día pidió los permisos y le concedieron. Por eso la primera falta viene de quien se los concedió. Además, la promotora tenía que haber inspeccionado el terreno. De hecho, el Alcampo hizo la cimentación más profunda y no ha tenido problemas. El constructor hizo el edifico allí y dejó el problema. Y ahora, psicológicamente, hay muchos vecinos están mal.
--La existencia de la dolina era de sobras conocida...
--De siempre se ha sabido que la dolina estaba allí y que provocaba sus problemas, pero había soluciones a la hora de construir. Intentaron solventarlo inyectando cemento, se han gastado un dinero, a pesar de que se dijo que no funcionaría. El centro de la dolina se encuentra donde iba a estar la piscina de la urbanización y en la acera del Alcampo. Dijeron que la construirían pero no lo hicieron.
--¿Conocen ya alguna de las opciones para reubicar a los vecinos afectados?
--Por ahora no les han dicho nada y no creo que lo hagan hasta que no tengan el resultado del juicio. Para evitar problemas, lo mejor sería demoler todo el edificio. Así acabaríamos antes.
--También han comenzado una campaña para que el antiguo reformatorio sea recuperado para el barrio. ¿Cuál sería su uso si lo consiguieran?
--Es un edificio que es patrimonio del barrio. Cuando nos enteramos por casualidad que querían venderlo se formó una plataforma integrada por ocho colectivos para defender el edificio y su entorno. El barrio necesita una guardería pública. También se dijo que iba a ser una residencia de mayores. Y, como tercera opción, los colectivos, al estar agrupados en el centro cívico, necesitan salas para sus actividades. Además, el polideportivo se queda pequeño, dado que vienen muchos equipos de fuera del barrio y a la gente de aquí le cuesta conseguir los espacios. La zona verde nos daría un poco de desahogo porque, quitando el Canal, es una de las zonas más verdes que tiene la zona.
--¿Aprovechan los vecinos el área verde del Canal?
--Nos gustaría que se recuperase. El año pasado hicieron el Bosque de los Sentidos y está ya en malas condiciones. Hay mucha dejadez. Pasas el puente hacia Casablanca y ya es otra cosa distinta. En Valdefierro es pura naturaleza salvaje.
--Sí se ha recuperado la trasera del barrio con el corredor verde.
--Hemos notado diferencia pero solo en un trocito, en la parte que queda hacia Casablanca.
--La mejora de los accesos también ha sido una de sus principales reivindicaciones. ¿Cómo está ahora la situación del barrio?
--Tenemos las líneas 24 y 36 pero necesitaríamos una hasta Montecanal. Además, a las 23.30 horas ya no tenemos autobús, hay que esperar al búho y solo pasa el fin de semana. Y seguimos esperando que nos arreglen las aceras. Son muy estrechas y pedimos acogernos al plan integral de renovación porque dos personas juntas no caben. Incluso aún tenemos 400 postes de luz de madera. Estamos todavía en el año catapún.

domingo, 2 de junio de 2013

Incertidumbre y desolación entre los afectados por la dolina de la avenida de Las Estrellas


Incertidumbre y desolación entre los afectados por la dolina de la avenida de Las Estrellas, en Valdefierro

| 02/06/2013 a las 06:00    
Los vecinos de la escalera 5 del edificio afectado de Valdefierro desconocen cuándo, cómo y dónde les realojarán cuando derriben sus casas.

 
Grietas en el techo del Garaje
 
¿Y ahora qué? Esta es la pregunta que más se hacen los vecinos de la escalera 5 del edificio afectado por una dolina en la avenida de Las Estrellas de Valdefierro de Zaragoza. Y es que, una vez digerida la noticia de la demolición de sus viviendas, las dudas que ya comenzaron a rondar en sus cabezas hace siete años cuando supieron que sus propiedades estaban construidas sobre una sima, han vuelto a hacerse presentes ante el mayor temor que desde entonces les preocupa: “¿qué va a pasar con nuestro futuro?”.

Llevamos mucho tiempo luchando por lo que nos corresponde. Hemos pagado las consecuencias de una mala gestión durante años y ahora ni siquiera sé dónde voy a vivir este verano”, dice Beatriz Méndez, que hasta hace tres semanas residía en un piso en la planta cuarta de la escalera afectada.

“Me siento amputada, esa es la palabra. Me han quitado algo que es mío, con todo lo que eso conlleva. Es mi casa, mi hogar…”. “Van a derrumbarla, pero ni siquiera nos han dicho dónde nos van a alojar, ni qué va a ser de nosotros”, dice la joven. “Ahora mi familia y yo vivimos en el piso de un familiar en Valdespartera, pero mis hijos continúan yendo a un colegio de Valdefierro. Tampoco nadie me paga los kilómetros de ida y vuelta que hago a diario para que vayan al cole. ¿Qué será de ellos en septiembre? ¿Podrán ir a la misma clase que el resto de sus amigos? Es duro, porque son preguntas sin respuesta”, comenta Beatriz, quien confiesa que se fue de su casa “por miedo”. “La incertidumbre es lo peor, como también lo es pensar que nadie te va a devolver todo el dinero que has invertido en derramas, estudios y más estudios. Tampoco sabemos qué va a pasar con el resto de hipoteca… El agobio y el malestar es constante”, asegura Méndez.

Quien asegura estará “hasta el final” en su casa es Nacho Pueyo, vecino del primero de la misma escalera. No controlar una situación “de la que te han hecho partícipe sin quererlo” es lo que más le cuesta asumir. Aún así, asegura que “duerme tranquilo”. “Siempre intento ver el lado positivo de las cosas y pienso que mientras tenga salud y trabajo para poder llevar esta situación debo seguir luchando por lo que me corresponde. Lo que no supone que la preocupación exista y las preguntas te asalten de vez en cuando”, dice Pueyo. “Cuestiones tales como: ¿voy a perder todo lo invertido? Si acepto que el Ayuntamiento me dé un piso, ¿quién se va a encargar de los costes de cambios de escrituras, altas de gas, luz, teléfono, amueblar la nueva vivienda…? ¿Podré continuar desgravándome siendo segunda propiedad? ¿Tendré que continuar pagando mi hipoteca?”.

“No sé qué es lo mejor y lo peor para mí, y eso sí me preocupa. Me compré un piso en una zona determinada y en la orientación sur, que es la que quería, con una hipoteca -160.000 euros- que se supone iba a terminar de pagar con 45 años. Todos los implicados en la construcción sabían que estaban cometiendo una negligencia. Las consecuencias las estamos pagando los vecinos, sin saber si en unos días nos quedaremos sin casa, y con una oferta de realojo sin determinar”, cuenta Pueyo. “Para el Ayuntamiento es la solución más fácil y la más económica. No se plantean que detrás de cada caso hay personas con cara y ojos que están sufriendo”, insiste el zaragozano. “Hay días que pienso que quizá es mejor aceptar un piso. Pero hay otros en los que creo que prefiero irme de alquiler. Todo dependerá de lo que ocurra en el juicio. Aunque claro, la sentencia tardará y mi casa, seguramente, ya la habrán echado abajo. Es de locos…”, comenta el afectado.

“En 2007 –continúa Nacho Pueyo- los mismo técnicos que ahora nos cuentan que hay que derribar la escalera 5, ya dijeron que había problemas. ¿Por qué no derribaron el edificio entonces? Ahora tampoco nadie asegura al cien por cien que, en unos años, haya que hacer lo mismo con el resto de escaleras. ¿Qué pasará entonces con el resto de vecinos? ¿Tendrán que volver a pasar por lo mismo, con los gastos que eso conlleva? Están jugando con el miedo de las personas. Se apoyan en probabilidades de futuro que solo generan malestar y unos daños morales que, esos, por desgracia no tienen precio. Si no que se lo pregunten a quienes han abandonado sus hogares por depresión”, concluye Nacho Pueyo.

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza_provincia/zaragoza/2013/06/02/incertidumbre_desolacion_entre_los_afectados_por_dolina_avenida_las_estrellas_valdefierro_236646_301.html

sábado, 1 de junio de 2013

Valdefierro: El derribo no se acepta sin detalles sobre el realojo

Los letrados plantean sus "dudas" legales de demoler solo una escalera


D. LÓPEZ / C. GOMAR 01/06/2013
Ayer se produjo la primera reunión vecinal tras el anuncio del desalojo y derribo de la escalera 5 de la avenida de las Estrellas. No hubo conclusiones, prefieren esperar a saber las condiciones de su realojo antes de tomar una decisión con sus abogados. Creen que el ayuntamiento está haciendo "trampa" y mientras no dé más pistas no darán luz verde al acuerdo.
Prácticamente todos los vecinos acudieron al rellano para conocer, de primera mano y no a través de los medios, qué va a pasar con ellos. Y, nuevamente, la decepción fue la protagonista entre unas familias nerviosas sobre su futuro. La presidenta de la comunidad de la escalera 5, Mª Jesús Moreno --la cual hace días que ya no vive en su piso por miedo--, explicó al detalle todo lo que se habló en la reunión mantenida el pasado martes con los responsables del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, a la que acudió en calidad de representante.
A pesar de su esfuerzo no pudo "aclararles mucho", confiesa, ya que "no nos han dicho nada, no sabemos nada sobre el realojo, ni las condiciones". Muchos vecinos se preguntaron por qué había tomado el ayuntamiento ahora la decisión de desalojar y derribar la escalera, "justo cuando el juicio se va a producir en escasos días".
Consideran que la "buena voluntad" del consistorio tiene "trampa" y que es "mucha casualidad que hayan actuado ahora". Añaden que, aunque esta vez sí les han informado directamente antes de comunicárselo a la prensa, ha sido para "evitar las críticas" que recibieron cuando Urbanismo anunció que se estaba estudiando reconocer la escalera como ruina económica sin habérselo comunicado a ellos.
Otra de las preocupaciones que se escucharon en la escalera agrietada fue la incógnita de quién asumirá las facturas. "El ayuntamiento dice que no tiene la obligación pero, que nos van a ayudar y a realojar asumiendo los costes" hasta que el juez sentencie quién tiene la responsabilidad. A pesar de ello, no acaban de "fiarse" de que la situación no les generará coste alguno. Es más, varios han decidido irse de sus casas por sentirse inseguros y "ya están teniendo perjuicios económicos", apunta Moreno.
INCÓGNITAS LEGALES
Las 17 familias afectadas por la futura demolición de la escalera se mostraron cautas a la hora de tomar decisiones. En los próximos días el consistorio se reunirá con ellas para hablar de las condiciones y será entonces cuando lleguen a un acuerdo vecinal aconsejados por sus abogados.
Mientras, en paralelo, los letrados que les representan en el litigio en los tribunales, manifiestan abiertamente sus "dudas" sobre si jurídicamente se puede demoler solo una escalera de un bloque de viviendas compuesto por cuatro más y que figura en el Registro de la Propiedad como una única unidad. Ellos cren que "no es posible" y que, en caso de demoler o declarar ruina económica, "o se hace con todas o con ninguna".
Sin embargo, fuentes oficiales de Urbanismo aseguraron a este diario haberlo consultado ya "con los servicios jurídicos municipales y con el propio Registro" y que "es prefectamente legal". No obstante, quizá se tenga que acudir a una segregación de la finca, para que figuren antes como unidades independientes. Pero eso conllevaría retomar el expediente desde el principio.


http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/el-derribo-no-se-acepta-sin-detalles-sobre-realojo_858548.html

viernes, 31 de mayo de 2013

"Convivir con grietas da miedo"

Valdefierro

"Convivir con grietas da miedo"

Varios vecinos de la escalera 5 de Las Estrellas han decidido irse de sus casas por sentirse inseguros Se quejan de que nadie les informa de cuándo o dónde serán realojados


D. LÓPEZ / C. GOMAR 31/05/2013
Si ya era uno de los temas de conversación entre los corrillos que se formaban en los alrededores del edificio afectado por la dolina de la avenida de las Estrellas, ahora, se ha convertido en el único. La preocupación entre las 17 familias de la escalera 5 se ha generalizado al resto de números. Temen que sus bloques estén dañados a corto plazo. A pesar de que el ayuntamiento ha asegurado que no existe riesgo alguno, varias familias han decidido irse antes de que el consistorio de la orden del desalojo.
Es el caso de Mª Jesús y Beatriz, ambas vecinas del mismo rellano, y no son las únicas. "Convivir con grietas de hasta cuatro dedos de anchura da miedo", sentencia Mª Jesús. Este mes decidió irse a casa de sus padres a vivir. "Una noche estaba en el sofá con mi marido y de repente escuchamos un crujido muy fuerte", explica. El resultado de este estruendo fue una grieta que atraviesa todo su salón y llega hasta el baño.
Inseguridad
"Soy madre y lo que más me preocupa es mi hijo", comenta, a quien ha matriculado en un colegio que cuenta con una ruta de bus escolar por todos los barrios. "No se dónde voy a vivir". Decidió trasladarse a casa de sus padres "por seguridad". Así, la que fue su casa se ha convertido en un piso vacío sin muebles, los ha llevado todos a una nave. Muestra cierto escepticismo respecto al apoyo y las ayudas del ayuntamiento. "Nos van a ayudar porque saben que tienen que hacerlo". Pero en este caso, la ayuda prometida no tranquiliza.
Lo mismo le ocurre a Beatriz. También decidió irse de su casa hace dos semanas. Todavía está recogiendo cosas y trasladando muebles a la espera de conocer su destino. Las grietas no se han convertido en okupas de su casa porque se encuentra en la zona centro del bloque y no en el exterior --por donde pasa la junta--. No obstante, comparte el miedo con sus vecinos. "Aunque el ayuntamiento haya dicho que nos va a ayudar, ¿quién me devuelve lo que tengo aquí?", comenta al hablar del realojo. "Mis hijos van al colegio en el barrio, tenemos la vida hecha aquí y esto nos esta y nos va a costar tiempo y dinero". A la despedida de su casa se une otro agravante más, ¿dónde irán?. "No nos han aclarado nada. No sabemos dónde iremos, ni en qué condiciones o cuánto nos va a costar esta situación", explica Bea.
Mª Jesús y Beatriz son solo dos casos. Ambas comentan que tienen constancia de que otros vecinos han tomado su misma iniciativa. El ayuntamiento se reunirá con los vecinos la próxima semana, según Beatriz, para comenzar a detallar cómo se va a desarrollar el desalojo y sus condiciones.
El resto de bloques también exige al ayuntamiento respuestas. Creen que la dolina causará daños y sienten que el futuro derribo les afectará directamente al compartir espacios con la escalera 5.
 http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/convivir-con-grietas-da-miedo-_858303.html

Los vecinos del bloque afectado por la dolina de Valdefierro se sienten "engañados y abatidos"

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza_provincia/zaragoza/2013/05/31/valdefierro_zaragoza_dolina_derrumbe_vecinos_justicia_pagar_demolicion_236385_301.html?utm_source=titulares&utm_medium=email&utm_campaign=noticias
Teresa Martín. Zaragoza| 31/05/2013 a las 06:00    
Los vecinos del edificio afectado por una dolina en la avenida de Las Estrellas, en el barrio de Zaragoza de Valdefierro, piden "justicia" ante la próxima demolición de un edificio.

 Grietas en el edificio de la avenida de las Estrellas en Valdefierro..
 T. M. “He llegado incluso a oír ruidos extraños por la noche, y eso que no me considero una persona obsesiva”. Estas son las palabras de María Jesús Arévalo, una vecina de la escalera número 2 del edificio afectado por una dolina en la avenida de Las Estrellas de Valdefierro, que, a pesar de no tener ningún desperfecto “importante” en su vivienda, estima que en derramas, abogados y gastos de mejora del bloque ha invertido “cerca de 10.000 euros” desde 2005. “Nunca he hecho un cálculo exacto, porque cada mes son 15 euros de un lado, 75 de otro… y así durante años”.

“Mi pareja y yo compramos el piso en 2003. A los dos años comenzaron los problemas. La peor sensación es cuando te enteras de que tu casa está construida sobre una sima y de que cuando se hizo, ya sabían que el problema existía. Desde entonces, todo han sido gastos y más gastos, incertidumbre, porque ya no sabes qué va a ocurrir en un futuro, y preguntas sin respuesta tales como: si se sabía, ¿por qué se concedió la licencia para construir el bloque?”, dice María Jesús. “Ahora dicen que quieren tirar la escalera 5. Demasiada casualidad que dentro de unos días se vaya a celebrar el juicio pendiente contra el Ayuntamiento y el constructor. No es normal que en seis o siete años nadie nos haya hecho caso, y ahora vengan con prisas”, dice la joven.

Opinión compartida por Raquel Laguna, vecina del mismo bloque, pero de la escalera 4. Para esta joven, de 30 años, casada y con un hijo de 2, su mayor preocupación es qué va a ocurrir en el futuro. “Solo quiero que acabe esta pesadilla”, asiente. “Cuando comenzaron todos los problemas lo pasé fatal. Me sentía impotente, estafada y engañada. Con el tiempo, aprendes a vivir con ello, aunque sabes que el futuro no está claro. Ahora otra vez volvemos a lo mismo. A la incertidumbre, al qué pasará…”, cuenta Raquel. “¿Qué pretenden derribando solo una escalera? El resto del edificio, como es lógico, también padecerá las consecuencias. ¿Y entonces? ¿Qué harán con nosotros?”, se pregunta la joven.

Cuestiones que también se plantea José María Anguita, propietario y vecino de una vivienda en la escalera 4 del mismo edificio. “Ya en 2004, a un grupo de vecinos el propio constructor del edificio nos tachó de locos cuando le dijimos que el bloque se movía. Es una lástima, pero de aquel encuentro no levantamos acta y no hay prueba alguna de nuestra denuncia”, comenta Anguita. “Desde aquel encuentro han pasado casi diez años en los que nadie ha movido un dedo por nosotros. Bueno sí, para subir el IBI sí se han acordado de que existimos”, apunta el afectado que asegura que, “por suerte”, su vivienda no presenta daños importantes.
"Estamos pagando desde 2005"
Tampoco los tiene el piso de José Luis Romero, vecino de la escalera 1 de la avenida de Las Estrellas 1-3. “Desde 2005 todos estamos pagando costes por diferentes estudios, así como por la contratación de arquitectos, el cerrado continuo cada seis meses aproximadamente de todas las juntas de dilatación, desperfectos ocasionados en las viviendas por el movimiento o giro del bloque, costes de abogados, derramas y más derramas. Obras que no han servido para nada, visto lo visto, y que, por si fuera poco, también parece ser que vamos a tener que costear el derrumbe de la escalera 5. Vamos, que también tenemos que pagar por tirar nuestros pisos. ¡Es increíble!”, dice José Luis Romero.

“¿Y quienes han decidido dar este paso son las personas que nos representan y miran por nosotros? Claro, como ellos no viven aquí, ni su familia… Nadie quiere asumir una culpa que desde luego no corresponde a ninguno de los cien vecinos que el único pecado que hemos cometido ha sido comprarnos un piso con toda la ilusión del mundo. Una casa en la que hemos formado una familia y vemos corretear a nuestros hijos tan felices”, cuenta Romero. “Pagamos religiosamente nuestra hipoteca porque lo único que queremos es llevar una vida normal como lleva el resto de ciudadanos. Algo que ya para nosotros es imposible y solo supone tener días de ansiedad debido a los nervios acumulados, teniendo incluso que disimular muchas veces las lágrimas por la impotencia y por el miedo para que tu hija no te pregunte ¿papá, por qué lloras?”, dice José Luis Romero.

“Estamos cansados, abatidos, impotentes ante tal situación, pero no nos queda otra que levantarnos, día tras día, y sobreponernos a todo esto, porque tenemos una familia, y no quieren vernos así. Solo pedimos justicia, nada más, y para ello el día 21 de junio vamos a juicio, para que se esclarezca todo y paguen los responsables”, concluye el afectado.

Precisamente “justicia” es lo que también desean desde la Asociación de Vecinos Aldebarán. Una entidad que, por respeto a los afectados, prefiere no hacer declaraciones al respecto, aunque sí mostrar su apoyo “en todo lo que necesiten”. “Sabemos que lo están pasando mal, la situación es totalmente injusta y este colectivo estará con ellos si así lo consideran oportuno”, concluyen desde la asociación.